ES EL TRABAJO RETRIBUIBLE DENTRO DE NUESTRA CULTURA ORGANIZACIONAL?
Por: Carol Marcela Cubillos
Especialista en Gerencia en Gestión Humana y Desarrollo Organizacional
Cuando se van finalizando ciertos períodos de la vida como es la preparación para ser “todo un profesional”, se cuentan los días, las horas y los minutos, para salir avantes y abrirse camino en el mundo laboral.
Es por fin cuando se cree que todos esos sueños, ideales y proyectos se van a hacer realidad a través del trabajo, esa actividad tan importante, la cual dignifica al hombre y se espera sea el medio de sustento y supervivencia.
Se continua en el camino creyendo ya “estar listos”, pero resulta que ese mundo y sociedad cambiantes ya no son los mismos que cuando se inicio esa carrera, porque han pasado probablemente cinco años en que ya todo es distinto y esto lleva a replantear muchas expectativas personales y laborales.
Es entonces cuando se abre el mercado laboral que atrae a jóvenes en su gran mayoría a “emplearse” en lo que sea de su conveniencia y que pueda ofertar, pero si se quiso ser: médico, abogado, administrador, entre muchos otros, porque se tiene todo el potencial para serlo, se cuenta con la preparación en el campo y porque se cree puede ser el mejor, la sociedad dice: no hay cabida para más.
Por el contrario si se trata de profesiones poco conocidas o que se han generado debido a las necesidades de hoy, como Medios audiovisuales, Terapia Ocupacional, Ingeniería ambiental ,etc., ya sea por desconocimiento o por salir de lo convencional, no se confían mucho en éstas y se dejan en un segundo plano para dar soporte solo en caso de necesitarlo.
Circundan paradigmas en muchas ocasiones también como producto de los esbozos que han dejado otras culturas más desarrolladas y más cercanamente como lo es la americana.
En países tercer mundistas, la globalización y las mismas legislaciones laborales que las rigen como es el caso de Colombia, se ha visto un crecimiento masivo en el número de desempleados y en los trabajos a tiempo parcial - no siempre voluntario – y al mismo tiempo una acumulación de largas jornadas de trabajo extra en un régimen reducido de la población trabajadora.
Un número significativo de desempleados son jóvenes que han dedicado parte de su vida a obtener un calificación para el mercado laboral. Otros más son personas que ya tenían una profesión u oficio y que habiendo estado ocupados buena parte de su vida, se han visto repentinamente desplazados por ajustes estructurales y su trabajo se ha vuelto redundante o sus capacidades obsoletas o sustituibles.
Por lo que respecta a los trabajadores no calificados, los bajos salarios no son tampoco una protección contra el desempleo.
Todo esto genera una gran insatisfacción y frustración por eso tan anhelado y que parece nunca llegar. Nuestra cultura sobrevive solo de acuerdo a lo que vende, para así poder pagar.
Para el personal que trabaja en el sector administrativo y financiero se cree debe ser “mejor remunerado” y tener más beneficios, porque esta manejando las utilidades y la imagen de las organizaciones, devengando cifras más numerosas, lo que permite darles estatus.
Las multinacionales generan estrategias, para captar personal que muchas veces no permanece porque su pago se basa en la obtención de resultados, sin importar si la gente se siente identificada o no con lo que hace.
El medio artístico (cantantes, actores, etc.) y deportivo (hablando específicamente del fútbol), crean estrellas que se convierten en juguetes para captar mayor atención y dividendos y se retribuye a estos “famosos personajes” con increíbles remuneraciones que no merecen, solamente porque en nuestra cultura lo que vende es la imagen o porque detrás de ellos vienen un sinnúmero que quieren participar por beneficios propios.
Pero personas que día a día se levantan para ayudar y procurar una mejor “calidad de vida” de seres humanos, que se esfuerzan por formar y apoyar a los futuros hombres y mujeres del mañana, conociéndose de antemano que su quehacer es más valioso porque no solo dignifican su vida si no la de muchos también; como son todos los profesionales que se mueven en campos como la Salud y la Educación, son considerados merecedores de “menos” o nada ya que su vocación es servir a la comunidad y quedan relegados al plano de voluntariado, es decir que la gratificación de otros es su pago.
Pero será acaso que de esta manera se sobrevive? Deberán las personas que trabajan en éste medio dedicarse a otras cosas? Realmente una nación o muchas pueden salir adelante sin éste gran e importantísimo recurso humano? Porque en países desarrollados éste personal si amerita un muy buen salario y beneficios por la naturaleza y las implicaciones de su desempeño en éstos campos?.
Es necesario por tanto preguntarse que ha cambiado en el mercado laboral, para entender que cambios se requieren.
Será todo esto producto de una cultura mal enfocada o mal influenciada o de un sistema de remuneración basado en los resultados o en la imagen y no en la persona?
Si la cultura es un conjunto de conocimientos de una sociedad o de un país que conlleva un sistema de creencias, tradiciones y acciones. La cultura de un país latinoamericano como ésta, en que se fundamenta?.
Su identidad fue robada por otros llamados fundadores cuando vinieron a tomar posesión de nuestra raíces, mitos y creencias implantando los suyos.
Se ha creado una dependencia a las grandes potencias, queriendo imitar siempre sus modelos y sistemas económicos, políticos y sociales .
Y adicionalmente se ha permitido una estigmatización por años, de un nación narcotraficante que sobrevive gracias a esto y a la corrupción, no precisamente dando la imagen de un pueblo emprendedor y al que no le queda nada grande, si no de una cultura facilista que se sostiene de los cultivos ilícitos.
Ahora bien, llevando esto a la organización, el concepto generalizado de ésta cultura organizacional, podrá definirse como el conjunto de conductas sociales aprendidas que le dan un sentido e identidad a una organización diferenciándola de otra con todo lo que esto implica como su visión, valores, principios y en general las características que describen estas conductas y la adaptación al entorno cambiante?
Si la cultura evidencia la manera de sentir, pensar y actuar de una sociedad, el sistema de remuneración puede ser una de las formas de demostrarlo?
Es claro que si, ya que es una de sus manifestaciones. La remuneración es una forma de pagar o retribuir un trabajo, favor o servicio y pagar es dar a uno lo que se le debe. Por consiguiente la remuneración afecta indudablemente los sentimientos de las personas, su manera de ver el mundo y su quehacer diario.
Lo que sucede en nuestra cultura es que ese “fenómeno” ejerce un poder de control inimaginable generando en algunos casos conductas no esperadas, ya que obtener una remuneración o salario se convierte en una forma de extorsión como lo hace la guerrilla al secuestrar o las autodefensas al vacunar a los ganaderos o por ejemplo una forma de manipular intereses como lo hace el estado en su gabinete ejecutivo o las en las entidades pertenecientes al mismo o como lo hacen muchas entidades que utilizan esto como el arma para retener personal o por el contrario desterrarlo por no poder “pagar” lo que corresponde como excusa o simplemente porque la situación real de la empresa no lo permite.
Todo esto deja ver que la cultura organizacional de una empresa, no puede estar desligada de su entorno. En nuestro contexto ese entorno es esa sociedad inmediata que ha estado golpeada por la violencia, por la crisis económica, y por el desempleo; esa sociedad que no puede en muchas ocasiones tener un punto de equilibrio para ayudar a todos y disminuir la inflación y el costos de vida; esa sociedad que lucha por retribuir los esfuerzos de muchas comunidades con y sin poder, para lo cual se están dando apenas los primeros pasos porque es un camino muy largo por recorrer.
Si la remuneración afecta la cultura organizacional, puesto que de ella depende muchas veces que la gente se sienta reconocida, satisfecha, valorada y lo más importante parte de la organización, porque a través de ésta, la persona puede darse cuenta que su trabajo tiene sentido y que aporta al crecimiento de la empresa. Porque no empezar por reconocer todas esas potencialidades de cada individuo?, mas que pagar por su imagen o desempeño?
Por el contrario si la labor de los trabajadores de una organización no tiene importancia, los trabajadores pueden sentir frustración, insatisfacción y se pueden generar rencores y actitudes que influencian directamente la productividad y sobretodo el clima organizacional que es vital que se conserve bien.
El cambiar de pensamiento o crear uno nuevo puede ayudar a romper muchos esquemas, porque aunque una persona nunca este satisfecha con lo que devenga en lo concerniente a salarios, el tener una cultura organizacional en la cual se valore a la persona por sus competencias y no sólo por los resultados en el puesto de trabajo o cargo específico, la motivará a seguir adelante, haciendo su trabajo de la mejor forma y así mismo será recompensada.
Ninguna persona que se dedica a una profesión u ocupación es mejor que otra o merecedora de mayor o menor salario, pero si de un remuneración acorde a su trabajo, ya que todos se necesitan, ejerciendo sus funciones para que la sociedad pueda coexistir al igual que un ecosistema. |