.......DEL ESTRATEGA CARPINTERO, AL ESTRATEGA ALFARERO

Por: Carol Marcela Cubillos
Especialista en Gerencia en Gestión Humana y Desarrollo Organizacional

Cambio, aquella palabra a la que tantos temen, aquella que significa expectativa para algunos o simplemente ese obstáculo pesado a los que muchos se resisten pero que deben atravesar, para continuar su camino. Esa palabra tan poderosa que repercute de manera importante en la sociedad, porque si no se va de la mano con ésta, se termina en una regresión más grande adoptando modelos anteriores, estilos de vida que nunca serán los mismos y sobre todo, pensamientos oxidados en el presente y que terminan por no ver más allá para ese futuro cada vez más próximo.

Porque no ver de otra manera las situaciones que se presentan a diario en el transcurso de la vida? Porque no ver los errores como oportunidades y aprendizajes?

El enfoque conductista muestra que cuando se hace algo bien se otorga un refuerzo positivo, de lo contrario se aplica un castigo. Este modelo se asemeja a nuestra cultura occidental, evidente en la organización, porque en vez buscar metodologías para encontrar que se puede aprender de las experiencias por más que éstas sean buenas o malas y generar un cambio, se continua, la metodología inculcada por los padres y ceñidas a éste patrón.

A veces es más fácil ser carpintero que alfarero . El carpintero sigue patrones, une partes, las decora y entrega, como en muchas empresas donde se sigue un horario, se cumplen funciones, se desarrollan algunas actividades adicionales y se entregan resultados y de ésta manera la empresa se hace más productiva.

Pero acaso ese tipo de organizaciones son las que demandan nuestro entorno actual? Que tipo de estrategas exige un país en vía de desarrollo para que todo sea diferente? Acaso un verdadero Administrador de estrategias?

Según Smircich y Stubbart, la tarea de un Administrador de estrategias, representa una combinación de imaginación, creatividad y arte. Por esto se debe abrir la mente y utilizar todos los caminos que contribuyan a la obtención de resultados como lo mencionan Hamel y Parlad al sugerir la cooperación para competir como una alternativa que puede generar beneficios para todos en el ámbito organizacional.

Además es muy importante reconocer de donde vienen los problemas ya que todo tiene su causa como se menciono anteriormente haciéndose referencia a la cultura y además todo el mundo forma parte del mismo sistema como afirma Senge al igual que también pensar a largo plazo, en lo cual insiste porque todo lo que se haga ahora tendrá consecuencias en el futuro.

Otro aspecto que debe tener en cuenta para los retos que enfrenta el estratega es mantenerse activo y seguir aprendiendo siempre, como lo señalan Hamel y Prahalad. Esto se debe acompañar del manejo de la cultura y los procesos y finalmente de la esencia del proceso estratégico, la cual es que las organizaciones tienen que promover empleados pensantes, que aprendan a formular buenas estrategias aprovechando la energía de todos los miembros de la organización.

Todo esto deja ver lo necesario que es pasar de carpinteros que planifiquen y analicen a alfareros que prefieran actuar y aprender.


Esta teoría la confirma Mintzberg, al comparar los estrategas con ceramistas y al hablar de la destreza en la estrategia. “Los administradores son artesanos y la estrategia es su barro ; al igual que el alfarero ellos se encuentran situados entre el pasado de las capacidades corporativas y el futuro de las oportunidades del mercado. Si en verdad son artesanos, confieren a su trabajo igual conocimiento íntimo de los materiales con los que lo llevan a cabo, tal es la esencia de la conformación o modelado del patrón de una estrategia.

Cuando se habla de arte necesariamente se habla de creatividad, pasión, abstracción y/o construcción y de un lenguaje o significado, el cual se simboliza para dar sentido o trasmitir diferentes ideas, sentimientos, situaciones, etc.

Las estrategas deben ir más allá, no esperar simplemente ser planeadas. Estas pueden formarse y ser formuladas, deben surgir en respuesta a las situaciones del entorno o ser generadas de forma deliberada mediante un proceso.

La necesidad constante de experimentar y las limitaciones estimulan el cambio, por eso de acuerdo a las diversas circunstancias, el hombre instintivamente, además de adaptarse y readaptarse constantemente, cada vez debe utilizar más que un torno para diseñar su obra de arte.

Una de esas herramientas puede ser el Hosin, el cual es una metodología administrativa que permite ejecutar estrategias fundamentales o de ruptura y a su vez es una herramienta que concentra los recursos en las pocas estrategias que permitan cerrar las brechas seleccionadas por los líderes de la organización y es comprensible para todas las personas, políticas y objetivos de la organización.

Esta facilita la concepción de una adecuada visión, vista de manera diferente ya que no se queda en palabras, si no en productos terminados o vasijas de barro en el caso del alfarero dándole dirección, forma y uso.

Si se quiere ser el mejor estratega se debe tener en cuenta como lo señala Mintzberg, el involucramiento, la intimidad con los materiales, la larga experiencia y el compromiso, todos los requisitos de un verdadero alfarero.